Alfonso Estevas-Guilmain Muñoz, de 41 años, nació en Madrid y vivía en Hondarribia desde los 18 años. Había ingresado en la Policía y estaba destinado como inspector en la comisaría de Irun, donde era responsable del Servicio de Información. Estevas-Guilmain y su mujer tenían un hostal y eran una familia muy conocida en la localidad.
Miembros de ETA político-militar dispararon contra él cuando estaba aparcando su coche cerca del domicilio familiar. Su mujer y uno de sus tres hijos fueron testigos del asesinato sin poder hacer nada para evitarlo.
ETA pretendió justificar el asesinato acusando a la víctima de estar relacionada con el atentado que había sufrido en el sur de Francia el antiguo dirigente de ETA Juan José Etxabe, dato que fue desmentido por la familia.